En Uruguay, un hombre volvía del cementerio con las cenizas de su padre en una urna. Y tuvo la mala pata de que le robaron el coche. El señor estaba más preocupado por recuperar los restos de su padre que el coche, así que ofreció una recompensa de mil dólares al que devuelva el valioso objeto.
articulo publicado en: abrelaboca
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